• ¿Cuál ha sido el impacto que ha producido la primera oleada de Covid-19 tanto en la industria del metal como en Grupo HYT?

Lo cierto es que como en la mayoría de sectores las primeras semanas de la primera oleada del impacto COVID fueron de mucha incertidumbre, previsiones de caídas de actividad, limitaciones a la movilidad de mercancías y personas, posibles bajas entre la plantilla, etc los escenarios que plasmamos como posibles fueron múltiples, e intentamos dar solución y diseñar planes de actuación para cada uno de ellos si se llegaran a producir. Después de dos semanas de parada de actividad forzada, fuimos incorporando a los 270 miembros que forman nuestra plantilla tanto de los centros productivos como de oficina de manera progresiva y alterna evitando que los equipos coincidieran en grupo y por supuesto desde el primer momento empezamos a dotar al personal de los medios de protección necesarios y desarrollando manuales de desinfección exhaustiva, limpieza constante, mamparas separadoras y dando indicaciones de pautas de conducta tales como mantener las distancias de seguridad mínima, usar mascarilla, evitar compartir coches, organización de grupos separados en comedor, etc.

En general y después de un mes de Mayo de transición y de recuperación progresiva de ritmos de trabajo y actividad normal, lo cierto es que la demanda en nuestros sectores fue creciente, y ya prácticamente desde la segunda semana de Junio, nuestro ritmo de trabajo fue del 100%. El sector empezó a funcionar con buen ritmo y aunque a diferentes intensidades , casi todos los segmentos diferentes en los que estamos presentes fueron tomando buen ritmo de trabajo, parques fotovoltaicos, sector de distribución de tubos y materiales de cerramientos, obras de edificación industrial, sector agroalimentario, señalización vial, etc, fueron cogiendo fuerza y lo cierto es que en los meses de Junio, Julio Agosto y Septiembre el nivel de actividad está siendo fuerte, prácticamente como en años normales.

  • ¿Qué medidas se han tomado para minimizar las consecuencias?

Desde un primer momento fuimos conscientes de la implicación individual que esta situación colectiva requería. Esta implicación forma parte de un plan de medidas implantado por la empresa. Medidas máximas de seguridad, organización de nuevos horarios que permitieran tanto evitar aglomeraciones en los turnos, como conciliar la vida personal que en cada uno de nosotros esta situación perturba y condiciona.

La flexibilidad adaptando puestos al teletrabajo, permitiendo a los puestos que pudieran trabajar desde casa fue otra de las medidas que desde un primer momento implantamos. Esta medida hoy está preparada por si de nuevo fuera necesario usarla, de hecho, algunos puestos se han quedado teletrabajando de manera intermitente desde entonces. Esto reconocemos que es un paso que habría costado mucho dar si hubiera sido por una causa tan justificada como esta. Todas las circunstancias adversas tienen de positivo que generan planteamientos nuevos en los equipos y en la manera de distribuir y organizar el trabajo y agudizan la capacidad de planificación. Estamos convencidos de que muchas de estas medidas tales como la flexibilidad de horarios, y el teletrabajo han venido para quedarse y hacer más eficaces a las organizaciones aprovechando al máximo las nuevas tecnologías y la digitalización.

  • ¿Qué consecuencias tuvo dicho impacto para los trabajadores?

Desde un primer momento tuvimos claro que la primera opción era conservar todo el empleo intacto. Es más, ni siquiera hemos planteado en ningún momento hacer ERTES. Pactamos sistemas de flexibilidad , bolsa de horas acumulables, adecuación de jornadas, permisos retribuidos, etc que permitieran mantener intacta la capacidad productiva en caso de reactivación del mercado, y que la plantilla no sufriera las consecuencias ni el impacto de medidas preventivas cortoplacistas. Con esas medidas sacamos adelante los meses más críticos que fueron Abril y Mayo, y ya desde Junio conseguimos remontar y poco a poco llevar de nuevo a las fábricas a una plena actividad. Es más, en Junio y Julio hemos hecho nuevas contrataciones de 14 nuevos trabajadores. Con lo cual no solo hemos podido conservar todo el empleo sino que además hemos creado 14 nuevos puestos de trabajo.

  • ¿Qué ha sido lo más difícil de gestionar en estos meses de pesimismo e incertidumbre?

Sin duda el principal enemigo de la planificación y previsión es la incertidumbre, y eso es algo con lo que estamos conviviendo mes a mes. Incertidumbre por los niveles de demanda venideros, por la evolución de la población de los contagios que pueden afectar en cualquier momento a la estabilidad y disponibilidad de la plantilla y su organización de turnos de trabajo. Por la inestabilidad financiera que esto podría haber ocasionado en clientes, y sobre todo gestionar el ánimo y el mantenimiento de mente “fría” que te permita en momentos de máximo estrés tomar las mejores decisiones para el conjunto de los trabajadores y del resto de la empresa.

  • En los 40 años de existencia del grupo HYT han habido importantes transformaciones, ¿cree que la situación actual ha provocado o provocará que afloren nuevas necesidades que requieran reformular estructuras ya existentes? ¿Ha traído consigo alguna innovación? ¿Cómo ha afectado al plan de negocio previamente definido?

Realmente el plan de negocio definido para 2020 se ha tenido que ajustar. No hemos sido inmunes a esta situación por más que desde Junio los niveles de fabricación estén siendo plenos, es un año en el que hemos tenido dos meses muy difíciles y eso en el conjunto del año pesa. La estrategia de mantenimiento de plantilla a plena capacidad nos ha hecho poder estar preparados para un mercado que se ha mejorado desde Juni , pero ha lastrado con peso la estructura de los meses de Abril y Mayo. Esta dificultad nos ha hecho sin embargo mejorar en horarios mas eficaces, con más conciliación familiar, y con mas dosis de teletrabajo que nos ha hecho dar a pasos de una manera mucho más rápida de lo que lo hubiéramos hecho en una situación de normalidad ganando incluso productividad. En el argot marinero , los buenos navegantes despliegan todas sus habilidades e implicación en los temporales, con el mar en calma nadie exprime la implicación y el talento al máximo. Esto es la parte buena de las crisis, afloran el talento y permiten de verdad identificar en las organizaciones al que esta implicado de verdad en la empresa de los que simplemente vienen a trabajar , que también los hay.

  • ¿Cómo ha afectado a sus proveedores, logística o clientes?

Lo dicho hasta ahora estoy seguro que podría ser en una gran parte extensible a nuestros clientes y proveedores. El sector de la construcción en general y el industrial del acero en particular creo que están tirando del carro con fuerza en este ejercicio de recuperación que estamos llevando a cabo en el país, generando empleo y ayudando a no destruir el existente y poder seguir manteniendo la viabilidad de una economía que ayude a los sectores que peor lo están pasando como son el turismo, ocio y hostelería.

  • ¿Han tomado alguna otra medida de seguridad e higiene en esta segunda oleada que complementen las tomadas en primer lugar?

Las medidas van todas en el mismo sentido, medidas de higiene máximas, distancia entre puestos, evitar coincidencias de grupos en zonas comunes. La empresa además en el mes de Junio, invirtió en la organización de unas pruebas serológicas de COVID para el 100% de la plantilla, para evitar tener en el trabajo gente asintomática sin saberlo, y tener claro una especie de estudio de inmunidad de grupo, sacando resultados e información útil para la organización del trabajo. Hemos persistido con las medidas de flexibilización horaria, teletrabajo y protocolos de actuación para saber actuar en todo momento en cada caso individual.

  • ¿Cómo es esta crisis comparada con otras que se han sufrido anteriormente?

En esta crisis todo va mas rápido, y es menos previsible. La ultima crisis del 2009 se vio venir y fue progresiva, aunque a diferencia de esta tocó de lleno al sector de la construcción y por tanto tuvo un impacto mayor en nuestro sector. Esta crisis COVID está siendo más fugaz, de decisiones más rápidas y por suerte y hasta el momento en este caso el sector construcción esta tirando de la economía, y en expansión hasta el momento,  y un factor fundamental y diferenciador es que los niveles de liquidez ahora son muy altos, a diferencia de lo que paso hace 11 años y es que la falta de liquidez fue motivo de muchas quiebras de empresas y del sistema bancario en general.

  • ¿Que prevé para el 2021?

Aquí se me mezclan los deseos con las previsiones y en ocasiones no son fáciles de separar claramente las ideas. Prevemos un empeoramiento de la liquidez desde Mayo de 2021, por el vencimiento de los meses de carencia que los créditos ICO han dado al mercado con las inyecciones de liquidez avalando el estado el 80% a los bancos. Si no hay un medicamento rápido atenuante de la enfermedad o una vacuna efectiva, el turismo no resistirá una segunda primavera sin turistas, ni creo que por tanto muchas empresas puedan devolver los créditos de liquidez solicitados. Indudablemente esas caídas del PIB del – 13%/años que se vaticinan solo tendrán una remontada rápida desde que el virus este controlado medicamente, hasta que eso no ocurra no hay razones de recuperación rápida.

El deseo más que una previsión, es que todo esto pueda ocurrir en los próximos 10 meses y afrontemos una mejora en la expectativa de gasto y en el consumo que reactiven la economía y permitan al Estado ingresar y asumir todos los endeudamientos que esta experimentando para salvar el corto plazo. Es la única vía de salida que impedirá la quiebra de un tejido productivo que en determinados sectores esta muy tocado. La construcción y el sector del acero e industrial de momento aguantamos bien, pero sin duda no es una situación sostenible a largo plazo si el resto de la economía no se recupera.